sábado, 26 de octubre de 2013

Max Ernst

Max Ernst (Brühl, Alemania, el 2 de abril de 1891 - París, Francia, el 1 de abril de 1976) fue un artista alemán nacionalizado francés considerado figura fundamental tanto en el movimiento dadá como en el surrealismo. A lo largo de su variada carrera artística, Ernst se caracterizó por ser un experimentador infatigable, utilizando una extraordinaria diversidad de técnicas, estilos y materiales. En todas sus obras buscaba los medios ideales para expresar, en dos o tres dimensiones, el mundo extradimensional de los sueños y la imaginación.

Nacido en Brühl, cerca de Colonia, en 1891, era hijo de Philip Ernst, maestro de sordomudos y pintor vocacional. Ingresó en 1909 en la Universidad de Bonn donde estudió filosofía, historia del arte, literatura y psiquiatría. De esta época datan sus primeras obras, cuya filiación expresionista revela la huella de su amistad con August Macke, miembro de El Jinete Azul.

Se alistó en el ejército alemán durante la Primera Guerra Mundial. Cuando Ernst dejó el ejército ya había surgido en Suiza el movimiento dadá; atraído por la revolución dadaísta contra lo convencional, Ernst se instaló en Colonia y comenzó a trabajar en el collage.


En 1922 se trasladó a vivir a París, donde comenzó a pintar obras surrealistas en las que figuras humanas de gran solemnidad y criaturas fantásticas habitan espacios renacentistas realizados con detallada precisión.


En 1930, debutó como actor en el cine con La edad de oro (L' Age D' Or), segundo filme surrealista del director español Luis Buñuel, donde interpreta el papel del cruel jefe de los bandidos. Dicho film causó un verdadero escándalo en Francia, y fue prohibida por más de 50 años. Sin embargo, Ernst siguió colaborando en otros filmes de corte surrealista, en los siguientes años.


En 1941, después de haber tenido una relación sentimental con Leonora Carrington, su alumna, emigró a Estados Unidos con la ayuda de Peggy Guggenheim, que se convertiría en su tercera esposa en 1942. En 1953 regresó a Francia y a partir de entonces sus obras gozaron de una notable revalorización.























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